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Lienzo con fondo de color

IMPRIMACIÓN CON FONDO DE COLOR.
Ha sido una práctica constante desde los pintores de la Escuela Veneciana, y, pasando por Goya, hasta la actualidad, el empleo de fondos de color en vez de lienzos con la sola imprimación en blanco. Esta técnica de iniciar una obra contando ya con color de base sigue siendo empleada, ya que facilita mucho el trabajo. Es posible así empezar directamente por los puntos más luminosos, mientras que, cuando el , lienzo es blanco, hay que comenzar plasmando los tonos más oscuros. La imprimación con fondos de color es muy absorbente y muy magra.
1 Materiales necesarios: lienzo, cola de conejo, sulfato de cal (yeso), blanco de zinc y pigmento del color que se desee.
2 Ponemos en remojo, durante unas veinticuatro horas, la cola de conejo, hasta que se hinche. Una pastilla de 70 gramos, en un litro de agua; luego calentamos.
3 En caliente, vamos añadiendo sulfato de cal (una parte), blanco de zinc (media parte), y, en este caso, ocre amarillo. Lo mezclaremos todo bien.
4 Retirado ya el recipiente del fuego, extenderemos la pasta sobre el lienzo procurando cubrir todos los poros, y en una capa fina.
5 Sirviéndonos de la espátula, extendemos la capa aplicada, y retiramos el sobrante, presionando hacia uno de los bordes del lienzo.
6 Con la espátula retiramos de la parte posterior del lienzo la pasta que haya podido traspasarlo, y separamos la tela del bastidor.

Como preparar lienzo para oleo

COMO SE PREPARA UN LIENZO.
Se denomina “imprimación” al proceso técnico que tiene como finalidad la protección de la tela, y que garantiza, además, la buena conservación de los colores que habremos de fijar en aquella. En definitiva, toda
imprimación se resume en aplicar, de forma adecuada, un fondo más o menos absorbente, que facilitará la integración de la pintura en el lienzo, y la permanencia de éste en buen estado. Sus fibras terminarían pudriéndose, ya que el aceite, siempre presente en este tipo de pinturas, las atacaría, si no se realizara dicho proceso.
1 Imprimación “a la media creta”. Necesitaremos los siguientes materiales: sulfato de calcio, blanco de zinc, cola de conejo, aceite espesado, un huevo y una espátula.
2 La cola de conejo deberá estar en remojo hasta que se hinche (unas doce horas). Se toma como cantidad una pastilla de 70 gr. por litro de agua.
3 Conseguiremos que la cola de conejo se disuelva perfectamente calentando luego el agua. Convendrá ir removiéndola con una cuchara, mientras se calienta la mezcla.
4 La dejamos enfriar hasta que se forme una gelatina, que extenderemos con la mano sobre el lienzo, procurando que penetre bien en los poros de la tela.
5 Eliminaremo s el sobrante de cola, por ambos lados de la tela, sirviéndonos déla espátula.
6 Añadimos agua a la gelatina y calentamos. Cuando esté líquida, agregaremos partes iguales de blanco de zinc y sulfato de calcio (250 gramos por litro).
7 Removiendo bien la mezcla, iremos añadiendo, gota a gota, aceite espesado. Cuanto más aceite agreguemos, menos absorbente será la imprimación.
8 Sin dejar de remover la mezcla con la cuchara, añadiremos ahora una yema de huevo, con lo que daremos a la preparación una cierta elasticidad.
9 Podemos ya, finalmente, aplicar la preparación al lienzo mediante una brocha, procurando cubrir bien la tela con una capa uniforme y lo más fina posible.
10 Puede aplicarse una segunda capa de imprimación, como máximo. Alisaremos luego muy bien toda la superficie con una espátula.
11 Terminado el proceso de imprimación, deberemos proceder al pulido de la superficie. En preparaciones gruesas convendrá utilizar lija de grano fino.
12 Repasada e igualada ya la imprimación en toda la superficie del lienzo, tensaremos adecuadamente la tela, para facilitar la ejecución de la pintura.

Como hacer el montaje de la tela

Para proceder al montaje de la tela, necesitaremos, además, los siguientes materiales: bastidor de madera, tenaza para tensar, tijeras, lápiz, martillo y clavos.
1 Colocamos el bastidor sobre la tela, y la cortamos luego dejando un margen de 5 centímetros, para clavarla en su momento.
2 Superponemos la tela al bastidor, y situamos en el centro de cada lado un pequeño clavo, para iniciar la sujección del lienzo.
3 Clavamos a continuación la tela en los extremos, introduciendo los clavos sólo hasta la mitad.
4 Tensando mientras tanto con las tenazas, iremos clavando, a partir del centro de cada lado del bastidor, un clavo cada 3 centímetros.
5 Rematamos las esquinas, retirando ahora los clavos dejados a medio clavar, y con otros fijamos definitivamente la tela, formando un pliegue.
6 Finalmente colocamos las cuñas en el interior de los extremos, sin ajustar demasiado para que podamos imprimir en la tela.

El montaje del lienzo

EL LIENZO Y SU MONTAJE.
Con los lienzos ocurre como con las pinturas: se pueden adquirir listos ya para usar, o pueden fabricarse por el mismo pintor. En este caso será conveniente elegir una tela de las que se comercializan para estos fines, siendo muy importante que no se mezclen dos tipos de fibras distintas, ya que podrían producir deformaciones en el lienzo, una vez montado.
TELA DE HILO: Es de inferior calidad y por lo tanto no recomendable. Para pintar sobre ella se precisan preparaciones muy ligeras.
TELA MEZCLA DE ALGODÓN Y LINO: Tampoco resulta muy recomendable, aunque puede emplearse en pequeños formatos.
ARPILLERA: Cuando es de cáñamo o yute posee la trama muy grande, y no se emplea por eso, a no ser que se pretendan efectos muy concretos.
TELA DE LINO: Es la mejor para los lienzos, especialmente la denominada “tipo Goya”. Su trama es muy grande.
TELA MEZCLA DE HILO Y LINO:
Aunque suelen producirse deformaciones en su superficie, puede utilizarse en pequeños cuadros.
TELA TIPO “VELAZQUEZ”:
Semejante en su calidad a la “tipo Goya “, con la diferencia de que su trama es más fina.

Pinceles para oleo

El pincel consta de tres partes: mango, virola y pelos. En el caso de los pinceles que vayan a emplearse para la pintura al óleo, el mango deberá ser largo, para poder mantener cierta distancia respecto del soporte. La virola es la zona metálica que une los pelos al mango, que, como dijimos, suele ser de madera.
Es una costumbre que debe adoptar la de vigilar el estado de los pinceles al final de cada sesión, y, desde luego, limpiarlos perfectamente. La forma más sencilla es humedecerlos, y presionar con ellos sobre una pastilla de jabón neutro, para acabar limpiándolos con la palma de lá mano.
El pincel es un instrumento que debe llegar a emplearse de una manera ágil. Es muy versátil, y la práctica de los distintos tipos de trazos terminará permitiéndole una pincelada natural, y ala vez llena de frescura.
El movimiento de la muñeca ha de ser suelto, ejercitado en trazos curvos y rectos, de manera que se consiga una amplia libertad de movimientos, muy necesarios a la hora de ejecutar diferentes tipos de manchas.

Tipos de pinceles para pintar

LOS PINCELES Y SUS TIPOS.
Este utensilio, fundamental para el pintor, se compone de un mechón de cerda o de fibras, que se sujeta en el extremo de una varilla de madera o metálica. Es el instrumento más cómodo y el más universal para aplicar la pintura. La elección del pincel debe orientarse sobre todo por la calidad. Para conservarlos es imprescindible su limpieza al final de cada sesión, con jabón y agua, caliente si fuera necesario. Ejercitarse con este útil es muy aconsejable: la soltura en su manejo nos facilitará el trabajo, en cuanto a la rapidez y al mejor ajuste de las formas.
PLANOS:
Muy semejantes a los cuadrados, pero sus cerdas son más largas, por lo que permiten cargar más pintura.
FILBERTS:
También llamados pinceles de “lengua de gato”, son más anchos que los redondos, y se curvan ligeramente hacia adelante.
PELO DE MARTA:
Son más suaves que los de cerda, 1/ semejantes en suavidad a los de meloncillo y oreja de buey. Resultan muy útiles para realizar perfiles los redondos de pelo de marta o de meloncillo.
CUADRADOS:
Tienen las cerdas cortas, y su extremo presenta forma cuadrada.
REDONDOS:
Son los de pelo de marta o de meloncillo, que poseen una punta extremadamente aguda. Especialmente recomendados.
PELO DE CERDA:
Este tipo de pinceles son duros, y se utilizan en la variedad “Filberts” para manchar grandes superficies. Son recomendables los de pelo largo.

Como preparar colores

ASI SE PREPARAN LOS COLORES.
A todos aquellos que estén muy interesados en el proceso de preparación de las pinturas de óleo, les ofrecemos una fórmula fácil y segura para fabricar colores puros, que no son otros que los que cuentan en su composición con pigmento, y aceite graso como aglutinante. Entre los aceites que pueden emplearse, hemos optado por el de linaza prensado en frío, porque aun cuando amarillea algo más que el aceite de adormideras, presenta un secado más rápido, es más magro, y los colores no resultan tan pastosos. Una adición de un 2 por 100 de cera, disuelta en esencia de trementina, tornará más mantecoso el color. La ventaja que puede ofrecer la obtención por uno mismo de sus colores, es la garantía de calidad y un considerable ahorro económico.
Para comprobar la calidad de un pigmento mineral como el blanco de zinc, al calentarlo amarilleará, pero luego se volverá blanco.
Los pigmentos de origen mineral, como los colores terrosos, deberán volverse más cálidos si los sometemos a la prueba del calor.
En la comprobación de un pigmento orgánico, al principio deberá arder, dejando finalmente un residuo de color blanco.
La prueba definitiva consiste en agitar el pigmento en agua. Sus partículas más finas siempre deberán estar en la superficie.
Materíales: pigmento, aceite de linaza prensado en frío, trementina rectificada, cera virgen, plancha, muleta y espátula.
Depositaremos sobre el pigmento una pequeña cantidad de aceite de linaza. La proporción variará según el color que deseemos.
Molemos con la espátula hasta que se consiga una pasta bastante compacta. Si quedara liquida, añadiremos pigmento.
Separamos una cierta parte de la cantidad de pasta obtenida, y procedemos a amasarla, sirviéndonos ahora de la muleta.
De nuevo realizamos esta operación con porciones sucesivas de mezcla. Una vez reunida toda la pasta, la molemos en su totalidad.
En un recipiente pondremos la cera virgen con la esencia de trementina, y las calentamos al baño maría, hasta que se disuelva.
Añadimos ahora con una espátula, a la pasta, una cantidad de cera de un 2 por 100 del total de la masa.
Removeremos el producto extendiéndolo con la espátula, para que la cera se integre perfectamente en la masa dekpigmento.
Por último recogemos el color obtenido, y lo guardamos en frascos de cristal de boca ancha, o en tubos de plomo.
En el caso en que hayamos utilizado un frasco para depositar el color, conviene cubrir éste con agua, para evitar que se seque.

Colores comerciales para pintar lienzo

COLORES COMERCIALES.
Aunque es probable que nunca se obtengan los colores ideales, los colores-luz, los que se ofrecen hoy día en el comercio cuentan con garantías suficientes como para usarlos con la seguridad de que su comportamiento será el adecuado. A partir del siglo XVIII floreció en Europa y en América una industria que poco a poco fue acaparando la producción de materiales de pintura en general, y del óleo en particular. En este campo, guíese por la calidad siempre, aunque le resulte más caro: a la larga esa calidad le será más rentable. Todavía se da el artista que sigue amasando sus propios pigmentos, y obteniendo sus propias pinturas al óleo. Usted puede, lógicamente, tomar por ese camino, pero le será más cómodo tal vez el camino del comercio habitual. No se pierda en él, sin embargo. ¿Qué colores son mejores? ¿Cuáles secan antes y cuáles oscurecen después? ¿Hay pinturas que pueden resultar tóxicas? Vamos a intentar darle una respuesta, a través de las muestras que comentamos a continuación.
AMARILLO DE ÑAPÓLES: Antimoniato de plomo. Es muy espeso y ofrece gran opacidad. Seca bien, y es muy estable. Puesto que es difícil encontrarlo puro, puede sustituirse por cadmio y blanco de plomo. Existen tres tonos: claro, medio y oscuro.
BLANCO DE ZINC: Oxido de zinc. Presenta un tono frío, escasamente opaco. Amarillea ligeramente y seca despacio. Es muy recomendable. La variedad blanco de plomo, carbonato básico de plomo, es sumamente opaca, y seca con gran rapidez, pero es muy venenosa.
VERDE ESMERALDA; Oxido de cromo hidratado. Se conoce también como viridian. Es un color diáfano, muy estable y sumamente permanente. Debe estar siempre en la paleta de un pintor, pues es insustituible.
CARMÍN DE ALIZARINA: Laca antraquinona. Es una pintura artificial, muy superior al producto natural, la antigua laca de garanza. Puede sustituirse perfectamente por el carmín de garanza. Es muy estable y resistente a la luz.
AMARILLO DE CADMIO: Sulfuro de cadmio. Es de un color especialmente recomendable por sus cualidades de resistencia y permanencia. Existen tres tonos, pero le serán suficientes el amarillo de cadmio medio y el oscuro.
TIERRA DE SOMBRA NATURAL: Compuesta de manganeso y de hierro. Es bastante permanente, y seca muy bien. El tono tostado de este color es opaco, y acaba oscureciéndose con el paso del tiempo.
OCRE AMARILLO: Oxido férrico. Se conoce también como tierra natural. Es un color semiopaco y muy estable cuando se halla exento de impurezas. Muy preferido por los pintores de óleo.
AZUL ULTRAMAR: Antiguamente, se obtenía del lapislázuli, pero en la actualidad se trata de un compuesto a base de sílice, alúmina, azufre y sosa. Su cualidad más destacada es la permanencia.
ROJO INGLES: Oxido de hierro. Conocido también como rojo India y rojo Venecia, es un color muy opaco, seguro y permanente. Su gran ventaja es que seca con una gran
ROJO DE CADMIO: Seleniuro y sulfuro de cadmio. Es el mejor sustituto del bermellón. Es muy permanente e inalterable. Existen dos tonos, el claro y el oscuro.
AZUL COBALTO: Oxido de cobalto y alúmina. Seca con gran rapidez, es muy permanente, y ofrece una gran transparencia, por lo que es imprescindible en una paleta.
NEGRO MARFIL: Obtenido mediante calcinaciones sucesivas de huesos, es el más puro e intenso de todos los colores negros existentes. Tiene la ventaja de ser muy permanente y opaco.
VERDE VERONES: Combinación de arseniato y acetato de cobre. Es un color opaco. Dado que, por su composición, es sumamente venenoso, deberá poner el máximo cuidado en su manejo.
SIENA NATURAL: Ácido salicílico y óxido de hierro. Color ocre. Entre sus características destacamos los hechos de ser muy transparente, consume mucho aceite y oscurece de forma muy sensible.

Que son colores pigmentos

LOS COLORES PIGMENTO.
Un cuadro es una ilusión óptica, una ficción con la que el artista intenta representar, mediante “manchas de color” yuxtapuestas o fundidas, algo que se asemeja más o menos a la realidad. El mundo de la pintura cambió desde el momento en que Isaac Newton hizo pasar por un prisma cristalino triangular la luz blanca, y comprobó cómo se descomponía en siete colores que van del rojo al violeta. El descubrimiento de este espectro incitó a los artistas a reproducir cada uno de sus colores, en su máxima pureza, con sus pinturas. Y este deseo todavía sigue siendo utópico, porque el comportamiento de los colores que utiliza el pintor, por mucho que haya avanzado la Química en su obtención más pura cada vez, es muy diferente. Al fin y al cabo, estos son colores opacos, muertos, que se anulan unos a otros, de otra naturaleza que los colores luz, que son brillantes y luminosos.

Preparar lienzo para pintar

Los lienzos ya montados, y, por tanto, los bastidores, se comercializan en unas medidas universales. Para le ejecución de los primeros cuadros les recomendamos tamaños reducidos, que, como es lógico, son también los más económicos. Si prefiere adquirir madera y tela deforma independiente, deberá preparar el lienzo para, una vez montado, poder pintar. Cuando el tamaño del bastidor excede de un metro, lo frecuente es que se comercialice con cuñas en los ángulos, y con travesano.
Aunque puede comprarse el lienzo sin imprimación, y realizarla usted mismo antes de comenzar a trabajar, lo más cómodo es adquirir el lienzo ya preparado. Pero procure encontrar, entre los que se le ofrecen, aquél que mejor se adapte al tipo de pintura que vaya a llevar a cabo, puesto que unas imprimaciones son más absorbentes que otras, e impiden trabajar durante bastante tiempo con la pintura fresca.
1. Imprimación al temple sobre lienzo de grano fino: Es una preparación absorbente.
2. Preparación al temple con fondo de color: Facilita un tono de base a la pintura.
3. Imprimación al temple en lienzo de grano grueso: Difiere en la textura, pero no en la absorbencia.
4. Preparación al Alkil: La absorbencia del lienzo dependerá de la proporción de Alkil.
5. Imprimación al óleo sobre grano grueso: Es una preparación grasa y poco absorbente.
6. Imprimación al óleo sobre grano fino: Como la anterior, permite pintar al fresco.