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Significado de los colores

Los colores.

Los colores primarios.

El amarillo:
Hay distintos tipos de amarillo. Los fundamentales son:
• Amarillo limón: Color brillante. Muy útil para obtener una gama de verdes, al mezclarlo con cobalto o azul ultramar.
• Amarillo cadmio: Ees fuerte y tarda en secar.
• Amarillo ocre: Es un amarillo apagado

El azul:
Se trata de un color con una amplia gama de tonalidades. Entre otras se pueden citar:
• Azul cobalto: Es el azul más puro.
• Azul ultramar: Tiene tendencia rojiza. Es el más fácil de combinar. Es ideal para cielos y espejos de agua.
• Azul de Prusia: Tiene una cierta tendencia verdosa. Ideal para campos (p.e. sombras de árboles).

El rojo:
Como en los otros dos, tenemos una gran variedad de rojos:
• Carmín: Es el más aproximado al rojo primario.
• Rojo de cadmio
• Rojo bermellón
• Tierra siena tostada.
• Rojo titán: Es uno de los rojos básicos para pintar al óleo.

Los colores secundarios:
Los colores secundarios son el resultado de la mezcla de dos primarios: violeta, naranja y verde.

Los colores complementarios:
Son los opuestos o contrarios en el círculo cromático.
Ejemplos: el complementario del naranja es el azul, el del violeta es el amarillo y el del verde es el rojo.

Colores fríos y calientes.
Fríos.
• Azules: con estos colores se consigue sensación de lejanía. Calientes
• Rojos y amarillos: proporcionan más relieve e idea de cercanía.

Los colores

En el mundo de la pintura, los colores son obtenidos como resultado de aplicar los pigmentos en un soporte. Conocemos tres colores básicos o primarios.
El amarillo, el azul y el rojo.

Estos tres colores básicos, junto con el blanco sólo pueden ser obtenidos en la pintura por medio de los pigmentos específicos de su color.
Los demás colores y el color negro, sin embargo, se pueden obtener mezclando los pigmentos de los colores básicos. Así, si combinamos un amarillo con un azul obtendríamos un verde; un amarillo con un rojo nos daría un naranja, y mezclando un azul con un rojo, resultará un violeta. A estos nuevos colores los llamamos secundarios.
Si seguimos mezclando los colores secundarios de nuevo con cada uno de los primarios que los forman obtendríamos una nueva gama de colores que llamamos terciarios.

Sin embargo si mezclamos los secundarios con el color primario que no forma parte de su composición, es decir si mezclamos los tres colores primarios obtendríamos en teoría el color negro. En teoría solamente, ya que en la práctica obtendríamos diversos colores más o menos oscuros, a los que llamamos colores tierra, de diferentes tonos en función de las cantidades relativas de los pigmentos mezclados.
En la figura, el triángulo central incluye los tres colores primarios, los colores adyacentes al triángulo central son los colores secundarios y el círculo exterior recoge ordenados los primarios, secundarios y terciarios.

Observar los colores

Capacidad de observación.
Al caminar por la calle, hay que observar los objetos cotidianos como si nunca se hubiesen visto antes. ¿De qué color es aquel edificio? ¿Es cierto que las paredes de ladrillos parecen de un solo color desde lejos, pero de muchos colores de cerca? También es útil comparar el color de los muros a la luz del sol y en un día de lluvia, o advertir que un coche blanco parece más grande que otro negro de la misma marca y modelo, sobre todo si están juntos.
Los colores despiertan en nosotros una impresión de movimiento: avanzan o retroceden. Los tonos fríos, como el azul, avanzan; los tonos cálidos, como la gama de los rojos, retroceden. Otro factor a tener en cuenta es que este efecto viene determinado también por la cantidad. No despierta la misma  sensación una pequeña mancha roja que una gran superficie pintada de este color. En otras palabras, una extensa mancha verde es más verde que una pequeña superficie del mismo color.
Continúe el experimento en su casa. Por» ejemplo, con óleos, aguada o pintura acrílica, se puede pintar de amarillo, rojo, verde, etc., una serie de cuadrados adyacentes. Luego, en cada uno de ellos, se pinta el mismo círculo azul, y se observa hasta qué punto el diferente color del fondo altera el matiz de azul percibido en cada caso. También se puede pintar, por ejemplo, un cuadrado verde en un papel rugoso de textura muy marcada. Luego se pintará el mismo cuadrado en una hoja de papel suave. Se recortan los cuadrados cuando la pintura esté seca y se colocan uno al lado del otro. El verde del papel rugoso parecerá más oscuro, lo cual se explica por las sombras que la textura irregular crea en la superficie.
Los artistas nunca llegan a aprenderlo todo acerca de las potencialidades del color. Todos los movimientos artísticos nuevos se han caracterizado por un empleo original de la luz y el color.

La rueda de colores

Rueda de los colores.
Una de las tareas del pintor es perfeccionar constantemente su comprensión y su percepción de la luz y el color. Como ejercicio, puede hacerse una rueda con el espectro de los colores. Se traza un círculo y se divide en doce secciones iguales (en lugar de las seis que aparecen en el diagrama). Se pintan tres de ellas, una de rojo, otra de amarillo y la tercera de azul, dejando tres compartimientos libres entre una y otra. A continuación, en la sección opuesta a cada una, se extienden los colores secundarios, verde, violeta y naranja, respectivamente. Quedan entonces seis espacios libres, uno entre cada color utilizado. Ahora se mezcla cada par de colores adyacentes y se pinta el espacio libre entre ellos con la combinación resultante. ¿Qué nombre le daríamos a los colores que han surgido? Es posible continuar de forma sistemática, mezclando todos los colores y subcolores con los otros, en parejas, en otras hojas de papel, hasta formar la inmensa derivación de tonos posible.
Árbol de colores:
Cada color puede dividirse en diferentes matices. El matiz de un color depende de la cantidad de blanco o negro que contenga. En el árbol de colores pueden apreciarse las principales variaciones de los mismos.
Color y luz:
Cuando todos los colores del espectro rojo, naranja, amarillo, verde, azul, añil y violeta se combinan, el resultado es la luz blanca. Del mismo modo, estos colores se descomponen cuando la luz blanca pasa a través de un prisma de cristal. Cada color representa diferentes longitudes de onda de la luz.

Rueda de los colores

En la rueda de los colores pueden apreciarse los matices resultantes de la combinación de diferentes colores primarios, así como las principales gradaciones que hay entre ellos.
Colores complementarios.
Estos son los que se encuentran en lados opuestos de la rueda. No contienen ningún color primario común. Los tres conjuntos de colores complementarios son naranja y azul, amarillo y violeta, y rojo y verde.

Colores primarios sustractivos

Los colores primarios sustractivos son el amarillo, el rojo magenta y el azul cyan. Si se combinan tres pigmentos de estos colores se obtiene el negro. Al mezclar dos de ellos aparece otro color: el rojo y el amarillo dan el anaranjado, el amarillo con el azul da verde y el rojo con azul da violeta.

Colores primarios aditivos

El rojo, el verde y el azul son los colores primarios aditivos. El resultado de su combinación es la luz blanca. Cuando dos de ellos se mezclan, aparece otro color, que es el complementario del tercero. Así, cuando el rojo y el verde se combinan para formar amarillo, se dice que éste es el color complementario del azul.

El color y la luz

El color y la luz.
Suele decirse que cuando la luz atraviesa un prisma se descompone en los siete colores esenciales: rojo, naranja, amarillo, verde, azul, añil y violeta, es decir, los siete colores del arco iris. Sin embargo, en el arco iris chino hay sólo cinco colores, y en la rueda de colores del artista no se identifican más que seis (el añil no se toma en consideración). A partir de este único ejemplo, puede apreciarse de inmediato que la percepción y la experiencia del color tiene importantes componentes psicológicos inconscientes. En Occidente, el número siete ha estado siempre rodeado de un halo de misticismo, cosa que nunca ocurrió en China.
El artista, al igual que el físico, reconoce tres colores primarios: el rojo, el amarillo y el azul. Al mezclarlos, se obtienen los tres colores secundarios: verde, violeta y naranja, ya que la mezcla del rojo y el amarillo da el naranja, y así sucesivamente. Por lo menos, tal cosa sucede en el laboratorio, donde se trabaja con luz pura. Los resultados obtenidos en el estudio del pintor son bastante diferentes, pues el artista combina pigmentos químicos, y no colores puros. Si bien la mezcla de rojo y amarillo en la paleta suele producir naranja, la combinación de azul y rojo, por ejemplo, puede dar un marrón de indescriptible aspecto en lugar del violeta esperado. La explicación básica de este hecho es que la combinación de luz es un proceso aditivo, en tanto que la mezcla de pigmentos es en parte un fenómeno sustractivo. Es muy difícil saber de antemano cuáles serán los resultados de un proceso sustractivo.
La percepción del color.
El color percibido tiene tres propiedades esenciales para el artista: el matiz, el brillo (llamado generalmente tono) y la saturación. El matiz está relacionado con el nombre del color: verde, azul, rojo, etc. El tono es su calidad de oscuro o claro (brillo), y la saturación es su pureza o densidad aparentes (de hecho, la ausencia de grises). Un color muy saturado parece puro e intenso. La saturación puede reducirse mezclando pigmento gris con el color o añadiendo brillo. Un verde brillante con la misma saturación objetiva que un verde mate parecerá sin embargo menos puro, menos intenso. La dimensión de la superficie es también un elemento capital de la saturación.

El color y la luz

EL COLOR Y SUS EFECTOS DE LUZ.
En la parte superior hemos pintado dos rectángulos grises idénticos. En el primer caso, el color gris, que está rodeado de un color violáceo, tiende a tomar el color complementario del violeta. En el segundo caso, al estar rodeado del naranja, tiende a adquirir el color azulado, complementario del naranja.
En la parte inferior hemos realizado la misma experiencia con el color rojo. En la zona de la izquierda lo hemos rodeado de naranja: este color influye sobre el rojo del rectángulo, haciéndolo rosado. En la zona de la derecha, el rojo aumenta, se satura, ya que el color que lo rodea es el azul, su complementario.
Sorolla, impresionista universal, consiguió aproximar, como pocos, sus lienzos a la luminosidad natural. Fue uno de los grandes conocedores de los efectos que poseen los colores.

Aproximación al color

APROXIMACIÓN AL COLOR.
Partiendo de la teoría de los colores complementarios, le proponemos ahora la obtención de un color que aparece en la ilustración, el ocre, y siguiendo unos determinados pasos. La práctica de la teoría del color debe ser ejercida de una manera constante, a fin de que nuestro aprendizaje sea verdaderamente útil a la hora de enfrentarnos con una pintura al óleo. Conseguir en nuestros lienzos coloridos lo más cercanos posible a los del natural, con los pigmentos de que disponemos, es un reto apasionante, que puede superarse con tenacidad.
1. Partimos del amarillo, color primario, que deberemos ir oscureciendo para aproximarnos al ocre.
2. Para oscurecerlo empleamos negro (verde y carmín). Observaremos que todavía resulta amarillento.
3. Con el fin de reducir la intensidad del amarillo, añadimos violeta (azul y carmín), que es el color complementario.
4. Como la mezcla queda aún un poco rojiza, añadimos una pequeña cantidad de verde (su complementario).
La “verdad” sobre los colores la descubrirá por sisólo con la practica continuada, y en el “banco de pruebas” que es siempre la paleta de un pintor: en ella deberá experimentar, desde estos conocimientos básicos que le ofrecemos, hasta ir obteniendo las variaciones cromáticas que, en cada caso, mejor convengan a sus propósitos.