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Pintar con aerógrafo

EL AIR-MARKER.

En estos últimos años se ha abierto camino un instrumento muy original, muy adecuado para dar color al layout, basado en el principio del aerógrafo. El aerógrafo, del que hablaremos más extensamente posteriormente, es un instrumento que vaporiza el color gracias al aire comprimido y luego lo pulveriza uniformemente. Aprovechando idéntico principio, el Air-MarkerLetra-jet, de Letraset, nos da la posibilidad de ampliar posteriormente la capacidad de expresión de los markers. Basta con insertar un marker de color Pantone de punta fina o ultrafina en el correspondiente orificio; luego, uniendo el tubo del Letrajet a un tanque de aire comprimido y apretando la palanca se pulveriza el color del marker sobre la superficie de trabajo. De este modo, se pueden obtener todos los efectos del aerógrafo: matices, contrastes, sombras. Con este instrumento puedes realizar efectos tridimensionales y rematar un boceto «estilo años treinta», mediante colores planos y sintéticos.

Grandes maestros del diseño gráfico

JACQUES LUCIEN NATHAN-GARAMOND.

Nathan-Garamond nació en París en 1910 y estudió en la École Nationale Supérieu-re des Arts Décoratives de dicha ciudad. Art director de «L’Architecture d’Aujourd’hui» de 1931 a 1933, abrió a continuación su estudio y creó marcas, embalajes, portadas, ilustraciones y pósters para diversas empresas y organizaciones, como la Unesco, la Larousse, la Ciba-Geigy o Air France, para la que realizó algunos carteles entre 1958 y 1965.
Pero son sobre todo sus pósters los que revelan su personalidad. Convencido de la necesidad de tener que alcanzar los objetivos comerciales sin descuidar su aspecto artístico, Nathan-Garamond fue siempre fiel a estas «reglas» creando pósters comercial y artísticamente muy válidos.
En 1937 participó en la Feria Internacional de París y en 1957 en la Trienal de Milán. Estuvo presente también en la Feria Mundial de Bruselas en 1958 y en 1961 en la Muestra Internacional de Turin. Hasta 1968 dio clases de arte gráfico en la Scuola Nazionale Superiore di Arti Decorative y, a continuación, en la École Supérieure d’Art Graphique de Paris.
Expuso sus obras en Nueva York en 1949, y sus trabajos están presentes en el Musée d’Art Moderne de París, en el Muséum of Modem Art de Nueva York y en el Ste-delijk Muséum de Amsterdam. Desde 1965 a 1966 fue presidente de la SAD (Société des Artistes Décorateurs) de Paris. Figura entre los artistas fundadores de la Alliance Graphique, la agencia gráfica en la que colaboran diseñadores gráficos procedentes de todo el mundo, y ha participado en numerosas exposiciones de dicha agencia.

Así pues, ¿es importante que el profesor sea riguroso pese a que esta actitud pueda hacerle parecer poco amistoso? Desgraciadamente, los jóvenes se dan cuenta a posteriori, pero yo sé que aprendí mucho de los profesores «duros», pero capacitados, y poco de los que me parecían buenos por ser demasiado transigentes. El profesor que aprueba un trabajo aunque esté mal, no hace ningún favor.
En efecto. Debería animarte a que dieras más de ti, a trabajar e investigar más. Volviendo al aerógrafo, que es una de las técnicas más complejas, usted que es autodidacta, ¿me puede confirmar que una persona, si tiene la preparación suficiente, puede aprender también esta dificilísima técnica?
Sí, aunque conlleva muchos errores precisamente porque es una técnica muy complicada. Basta con un solo ejemplo: la simple realización de las máscaras requiere una precisión extremada, una mano segura y el perfecto dominio de los instrumentos, que además deben ser de alta calidad, si se quieren obtener resultados óptimos. Eso no impide que, con imaginación, se puedan usar de forma creativa también otros instrumentos y, junto al aerógrafo, otras técnicas. Yo, a veces, para obtener ciertos efectos de salpicadura, utilizo un cepillo de dientes, lo que no va en detrimento de la técnica.

¿Cuánto tiempo es necesario practicar para obtener buenos resultados con la técnica del aerógrafo?
Hace falta trabajar años. Para obtener resultados mediocres, para obtener con el instrumento un mínimo de manualidad (que significa saber cómo funciona y reconocer los posibles defectos) puede bastar con pocos meses, siempre que se posea ese bagaje de conocimientos del que hablábamos al principio. Pero no es un instrumento que te permita realizaciones fáciles, aun que puede ser utilizado para crear efectos sencillos.

Le sucede a menudo que calca, por ejemplo, de una fotografía? Calcar no es el término exacto, y tampoco es demasiado fácil. Hay muchas maneras: se puede calcar con el papel carbón, con lápiz, con pasteles, con tizas, con un proyector, y por tanto debes saber elegir el tipo de calco. Luego se debe tener en cuenta que la máquina fotográfica o los otros instrumentos deforman lo que captan y, por tanto, la reproducción de una foto o de una diapositiva se debe corregir y transformar para que desaparezcan las inexactitudes. Pongamos un ejemplo concreto: sucede con frecuencia que quien calca tiende a realizar en negro las zonas que se presentan negras en una foto, mientras que es necesario reinterpretar los detalles tras considerarlo todo. Por eso es muy importante saber dibujar, para poder transformar el calco de la manera adecuada.

¿ Usa la mina para calcar? No, utilizo un instrumento de grabador, una punta con una especie de esferita, más dura que una mina, que me permite captar todos los detalles, ya que el calcado debe ser preciso, muy detallado y requiere mucho tiempo. Es importante también saber valorar el aguante del soporte (si es papel o cartulina), tener en cuenta los colores que deberás utilizar y también el original, del que has partido, ya sea papel transparente u otro.
Cuando calca un retrato, ¿cómo plasma las zonas de luz y de sombra? Nunca las calco. Sólo tomo algunos detalles de los trazos principales. Las luces y las sombras se deben crear con el aerógrafo, con la técnica de las máscaras, sin calcarlas. Se pueden dibujar en el boceto preparatorio, pero si se calcan, en mi opinión, dan un peso inútil a la imagen. Éste es uno de los errores más frecuentes. Personalmente, casi nunca calco la silueta de la sombra, precisamente para mantener una cierta suavidad. Plasmo los rasgos somáticos, el contorno de la nariz, de la boca, de las cejas, las arrugas, si las hay, pero no las sombras.

¿Qué pinturas y qué soportes usa? Cada pintura presenta un soporte específico y no pueden intercambiarse. La técnica del aerógrafo es compatible con todos los tipos de pintura y con todos los soportes con tal de que se sepa usar el soporte adecuado para cada pintura. Lo ideal para mí es un papel liso. Quien por necesidades de trabajo se ve obligado a utilizar soportes diversos, como les sucede a quienes realizan dibujos animados sobre acetato, debe tener en cuenta la elección de las pinturas, que no podrán ser nunca al agua.

Entrevista a un ilustrador de aerógrafo

CREATIVIDAD Y TÉCNICA .
Quisiéramos explicar en estas páginas cómo se llega a ser ilustrador de aerógrafo. Usted, que posee una gran experiencia en esta técnica, ¿nos podría decir cuándo decidió trabajar con este instrumento? Fue aproximadamente en el año 1975, mucho tiempo después de que terminara mis estudios.
¿En qué escuelas se formó? Asistí a la Facultad de Arquitectura, a la que llegué desde el instituto de arte. En su opinión, ¿el instituto de arte fue una buena base de partida? Para mí fue fundamental. Tuve buenos profesores y profundicé tanto en determinadas técnicas que de hecho pude, en la universidad, vivir de las rentas de lo que había aprendido en el instituto, sobre todo en lo que respecta a la teoría de las sombras. Entonces, ¿considera importante que ese bagaje teórico-práctico de técnicas, de las que forma parte, por ejemplo, la capacidad de tratar las sombras, es indispensable para dar solidez a los dibujos? En mi opinión es fundamental saber plasmar en los dibujos todas las teorías, como la copia del natural, la copia del desnudo, la anatomía e incluso el dibujo geométrico con proyecciones, perspectivas, axonometrías y teorías de las sombras. ¿Cómo se podrían si no representar en un plano bidi-mensional las profundidades que aportan la luz y las sombras, si no se conocen las teorías? Es como querer pintar sin saber qué color utilizar.

Entonces, todas las cosas que los jóvenes consideran aburridas, como dibujar las sombras o aprender a mezclar los colores, ¿son fundamentales en esta profesión? Exactamente. Son imprescindibles, indispensables, y lo confirman también las experiencias, por ejemplo, de los pintores estadounidenses que durante años se han dedicado al lettering, cosa que aquí algunos jóvenes consideran poco formativa. A propósito, ¿por qué decidió irse a Estados Unidos?
Yo quería pintar, siempre quise pintar y, mientras estudiaba, tuve la suerte de encontrar un marchante de arte que se llevaba cada mes todo lo que yo producía, hasta que se encontró en el almacén con un montón de obras mías. Entonces hice una exposición que obtuvo un cierto éxito, incluso desde el punto de vista comercial. Pero este prometedor comienzo se vio truncado por el servicio militar, y cuando regresé a la vida civil perdí al marchante y la relativa tranquilidad económica. Entonces empecé a ofrecer mis trabajos a las editoriales y a las agencias de publicidad que los apreciaban… ¡pero me pedían cosas completamente distintas! Luego, poco a poco, empecé a transformar mi estilo y a hacer las primeras cosas que les vinieran bien tanto a los editores como a las agencias de publicidad. En aquella época cayó en mis manos por casualidad un aerógrafo; compré los accesorios necesarios y, siempre como pintor, empecé a experimentar este tipo de técnica, como autodidacta, porque en aquellos tiempos nadie estaba capacitado para enseñártela. De hecho, tras algunos intentos de resultado completamente negativo, y sólo después de haber destruido dos o tres aerógrafos, lo dejé durante un cierto tiempo. De hecho, usar el aerógrafo no es como afilar un lápiz.

Sin duda. Es una técnica, un poco como aprender a dibujar desde cero. Hay que aprender la técnica, que, no obstante, quien conozca un poco de dibujo está capacitado para aprender. ¿Quiere decir que, pese a ser un instrumento tan técnico, su utilización requiere un profundo conocimiento del dibujo? El aerógrafo es un medio, una posibilidad que se debe añadir a los conocimientos y a las aptitudes de quien lo usa. Y quien lo use, como ya hemos dicho, debe saber dibujar.

¿Qué fue lo que le alentó, después de los primeros resultados negativos, a volverlo a intentar?
La necesidad de mis clientes (editores y agencias de publicidad) de recibir trabajos que estuvieran técnicamente mejor acabados de lo que se podía con el pincel. Pero la base debe ser el dominio del pincel, de la anatomía, de las proporciones, de la perspectiva, de otro modo no te das cuenta de lo que haces y no controlas el instrumento, que requiere una técnica distinta de cualquier otro medio, ya sea pincel, lápiz u otra cosa.
Después de aprender esta técnica se fue a Estados Unidos…
Me animó una persona que me hacía de manager y estaba convencida de que, con mis trabajos, habríamos conquistado el mercado estadounidense.
¿Y fue realmente así?
Pues no. Fui, realicé algunos trabajos, no demasiados a decir verdad, pero al final decidí volver a casa.
¿Y cómo fue eso?
Había dificultades objetivas. Aunque el trabajo estaba mejor pagado, también la competencia iba en proporción, y además está la dificultad de la lengua. Por muy bien que hables inglés, está claro que no es tu lengua vernácula. Además, el estándar estadounidense está muy alto, y quizá ni mi manager ni yo estábamos al máximo de nuestra capacidad. Entrar en el ambiente exacto es muy difícil.

Cualitativamente, ¿cómo juzga a los ilustradores estadounidenses en comparación con los europeos?
Hay una restringida minoría de ilustradores muy buenos que poseen conocimientos específicos verdaderamente notables; en cada trabajo que hacen consiguen aportar en el terreno del dibujo, de la estructura de la composición y de la plasmación del color y del cromatismo algo más que no se puede definir exactamente. Luego, la mayor parte del trabajo la realizan los demás, que no son tan buenos. ¿Es importante la influencia del art director?
No siempre. La tendencia en Estados Unidos es dejar libre al artista, mucho más de lo que sucede en Europa. El layout es sólo una huella que debe seguir el artista, pero por lo demás es extremadamente libre. Concretamente, esto es lo que he advertido en los trabajos de editorial. Como experiencia personal, te diría que aquí me he encontrado mucho más atado en la realización del trabajo.
Al volver a Italia se dedicó a la enseñanza.

¿Qué consejos didácticos daría como profesor a un joven que quisiera seguir este camino?
Siempre he dicho que la seriedad en el trabajo resulta óptima a la larga. Nunca hay que pensar que se ha alcanzado la máxima cota en el trabajo que se esté haciendo, sino que hay que seguir estudiando y aprendiendo bien cada técnica antes de buscarse un estilo personal. Si no se tiene la base sobre la que trabajar se hace difícil hacerse un estilo.
¿Hay que ser severo con uno mismo? Sin duda. El estudiante debe aprender a ver las cosas de una manera diferente, ver las proporciones, las formas y dibujar lo que ve verdaderamente y no lo que cree saber. Por eso la técnica es fundamental. El estilo es una elección, pero es una elección con conocimiento de causa que te permite dibujar de forma inexacta aunque puedas hacerlo perfectamente.

Impresión a cuatro colores

1,2,3,4 El color de la piel de una persona en una ilustración puede modificarse mediante diferentes mezclas de pigmentos Las mezclas utilizadas aqui son: 130 % de magenta. 30 % de amarillo, semitono negro, 2 20 % de cian, 30 % de amarillo, semitono negro; 3 60 % de magenta, 10 % de cian. semitono negro. La imagen 4 es un tanto diferente: en ella se utiliza un 30 % de amarillo, un 10 % de magenta, un 10 % de cian y un semitono negro, de modo que, de hecho, se trata de una impresión a cuatro colores. Este método de mezcla puede aplicarse a cualquier área de diseño, siempre que se imprima con el número adecuado de cobres

Aerógrafo

Puede utilizarse un aerógrafo para pulveriza la tinta a través de plantillas. Con una cuidadosa preparación de color se logran gradaciones tonales. El aerógrafo no suele ser indispensable en el arte final; sin embargo, merece la pena tener uno y saóer cómo usarlo, porque de vez en cuando se nos pedirá un efecto imposible de lograr de otro modo.

Aerografo para pintar

Podría prescindirse de un aerógrafo, pero si puede permitírselo hará bien en comprarse uno, pues esos instrumentos pueden ser enormemente útiles. Con un aerógrafo pueden rociarse tonos planos, pero la importancia fundamental del instrumento reside, probablemente, en que permite lograr sutiles gradaciones de tono. Sería imposible enumerar todas las cosas que pueden hacerse cuando se domina el aerógrafo, pero una de las más importantes es el retoque de fotografías: se trata de un trabajo sumamente delicado, y los buenos retocadores son muy buscados.

Aerografo tecnicas

Aerografo tecnicas

El compresor tiene un motor de un cuarto de caballo y da hasta 45 libras de presión. La capacidad de su tanque es de 10 litros. Funciona con electricidad y para control viene provisto de manómetro, grifos, automático, llaves, etc.

Plantillas aerografo

Plantillas aerografo

Con el aerógrafo cercano al trabajo unos 15 cms. se logran líneas finas que la práctica podrá perfeccionar.
La presión la da el aire que se obtiene por medio de un compresor, aunque el mismo lo puede brindar indistintamente un tubo de aire comprimido para tal finalidad.

Pintura aerografia

Pintura aerografia

La presión del aerógrafo se regula generalmente variando entre 20 ó 25 libras, siendo aconsejable ser constante en cada trabajo. Su salida regula con un botón o palanca accionada con un dedo tomándolo como un lápiz, por lo que resulta fácil moverlo convenientemente. La palanca permite según su movimiento, hacer trazos gruesos o finos, lo mismo si se aleja o acerca.

Como hacer las letras

Como hacer las letras

Puede trabajarse con colores, vienen preparados especialmente para ser empleados en él. Hay colores transparentes y opacos, con base alcohólica o con agua. Los dos tipos trabajan muy bien, no así los integrados con aceites, que resultan pesados y cubren mal.