El montaje del lienzo

EL LIENZO Y SU MONTAJE.
Con los lienzos ocurre como con las pinturas: se pueden adquirir listos ya para usar, o pueden fabricarse por el mismo pintor. En este caso será conveniente elegir una tela de las que se comercializan para estos fines, siendo muy importante que no se mezclen dos tipos de fibras distintas, ya que podrían producir deformaciones en el lienzo, una vez montado.
TELA DE HILO: Es de inferior calidad y por lo tanto no recomendable. Para pintar sobre ella se precisan preparaciones muy ligeras.
TELA MEZCLA DE ALGODÓN Y LINO: Tampoco resulta muy recomendable, aunque puede emplearse en pequeños formatos.
ARPILLERA: Cuando es de cáñamo o yute posee la trama muy grande, y no se emplea por eso, a no ser que se pretendan efectos muy concretos.
TELA DE LINO: Es la mejor para los lienzos, especialmente la denominada “tipo Goya”. Su trama es muy grande.
TELA MEZCLA DE HILO Y LINO:
Aunque suelen producirse deformaciones en su superficie, puede utilizarse en pequeños cuadros.
TELA TIPO “VELAZQUEZ”:
Semejante en su calidad a la “tipo Goya “, con la diferencia de que su trama es más fina.

Pinceles para oleo

El pincel consta de tres partes: mango, virola y pelos. En el caso de los pinceles que vayan a emplearse para la pintura al óleo, el mango deberá ser largo, para poder mantener cierta distancia respecto del soporte. La virola es la zona metálica que une los pelos al mango, que, como dijimos, suele ser de madera.
Es una costumbre que debe adoptar la de vigilar el estado de los pinceles al final de cada sesión, y, desde luego, limpiarlos perfectamente. La forma más sencilla es humedecerlos, y presionar con ellos sobre una pastilla de jabón neutro, para acabar limpiándolos con la palma de lá mano.
El pincel es un instrumento que debe llegar a emplearse de una manera ágil. Es muy versátil, y la práctica de los distintos tipos de trazos terminará permitiéndole una pincelada natural, y ala vez llena de frescura.
El movimiento de la muñeca ha de ser suelto, ejercitado en trazos curvos y rectos, de manera que se consiga una amplia libertad de movimientos, muy necesarios a la hora de ejecutar diferentes tipos de manchas.

Tipos de pinceles para pintar

LOS PINCELES Y SUS TIPOS.
Este utensilio, fundamental para el pintor, se compone de un mechón de cerda o de fibras, que se sujeta en el extremo de una varilla de madera o metálica. Es el instrumento más cómodo y el más universal para aplicar la pintura. La elección del pincel debe orientarse sobre todo por la calidad. Para conservarlos es imprescindible su limpieza al final de cada sesión, con jabón y agua, caliente si fuera necesario. Ejercitarse con este útil es muy aconsejable: la soltura en su manejo nos facilitará el trabajo, en cuanto a la rapidez y al mejor ajuste de las formas.
PLANOS:
Muy semejantes a los cuadrados, pero sus cerdas son más largas, por lo que permiten cargar más pintura.
FILBERTS:
También llamados pinceles de “lengua de gato”, son más anchos que los redondos, y se curvan ligeramente hacia adelante.
PELO DE MARTA:
Son más suaves que los de cerda, 1/ semejantes en suavidad a los de meloncillo y oreja de buey. Resultan muy útiles para realizar perfiles los redondos de pelo de marta o de meloncillo.
CUADRADOS:
Tienen las cerdas cortas, y su extremo presenta forma cuadrada.
REDONDOS:
Son los de pelo de marta o de meloncillo, que poseen una punta extremadamente aguda. Especialmente recomendados.
PELO DE CERDA:
Este tipo de pinceles son duros, y se utilizan en la variedad “Filberts” para manchar grandes superficies. Son recomendables los de pelo largo.

Como preparar colores

ASI SE PREPARAN LOS COLORES.
A todos aquellos que estén muy interesados en el proceso de preparación de las pinturas de óleo, les ofrecemos una fórmula fácil y segura para fabricar colores puros, que no son otros que los que cuentan en su composición con pigmento, y aceite graso como aglutinante. Entre los aceites que pueden emplearse, hemos optado por el de linaza prensado en frío, porque aun cuando amarillea algo más que el aceite de adormideras, presenta un secado más rápido, es más magro, y los colores no resultan tan pastosos. Una adición de un 2 por 100 de cera, disuelta en esencia de trementina, tornará más mantecoso el color. La ventaja que puede ofrecer la obtención por uno mismo de sus colores, es la garantía de calidad y un considerable ahorro económico.
Para comprobar la calidad de un pigmento mineral como el blanco de zinc, al calentarlo amarilleará, pero luego se volverá blanco.
Los pigmentos de origen mineral, como los colores terrosos, deberán volverse más cálidos si los sometemos a la prueba del calor.
En la comprobación de un pigmento orgánico, al principio deberá arder, dejando finalmente un residuo de color blanco.
La prueba definitiva consiste en agitar el pigmento en agua. Sus partículas más finas siempre deberán estar en la superficie.
Materíales: pigmento, aceite de linaza prensado en frío, trementina rectificada, cera virgen, plancha, muleta y espátula.
Depositaremos sobre el pigmento una pequeña cantidad de aceite de linaza. La proporción variará según el color que deseemos.
Molemos con la espátula hasta que se consiga una pasta bastante compacta. Si quedara liquida, añadiremos pigmento.
Separamos una cierta parte de la cantidad de pasta obtenida, y procedemos a amasarla, sirviéndonos ahora de la muleta.
De nuevo realizamos esta operación con porciones sucesivas de mezcla. Una vez reunida toda la pasta, la molemos en su totalidad.
En un recipiente pondremos la cera virgen con la esencia de trementina, y las calentamos al baño maría, hasta que se disuelva.
Añadimos ahora con una espátula, a la pasta, una cantidad de cera de un 2 por 100 del total de la masa.
Removeremos el producto extendiéndolo con la espátula, para que la cera se integre perfectamente en la masa dekpigmento.
Por último recogemos el color obtenido, y lo guardamos en frascos de cristal de boca ancha, o en tubos de plomo.
En el caso en que hayamos utilizado un frasco para depositar el color, conviene cubrir éste con agua, para evitar que se seque.

Colores comerciales para pintar lienzo

COLORES COMERCIALES.
Aunque es probable que nunca se obtengan los colores ideales, los colores-luz, los que se ofrecen hoy día en el comercio cuentan con garantías suficientes como para usarlos con la seguridad de que su comportamiento será el adecuado. A partir del siglo XVIII floreció en Europa y en América una industria que poco a poco fue acaparando la producción de materiales de pintura en general, y del óleo en particular. En este campo, guíese por la calidad siempre, aunque le resulte más caro: a la larga esa calidad le será más rentable. Todavía se da el artista que sigue amasando sus propios pigmentos, y obteniendo sus propias pinturas al óleo. Usted puede, lógicamente, tomar por ese camino, pero le será más cómodo tal vez el camino del comercio habitual. No se pierda en él, sin embargo. ¿Qué colores son mejores? ¿Cuáles secan antes y cuáles oscurecen después? ¿Hay pinturas que pueden resultar tóxicas? Vamos a intentar darle una respuesta, a través de las muestras que comentamos a continuación.
AMARILLO DE ÑAPÓLES: Antimoniato de plomo. Es muy espeso y ofrece gran opacidad. Seca bien, y es muy estable. Puesto que es difícil encontrarlo puro, puede sustituirse por cadmio y blanco de plomo. Existen tres tonos: claro, medio y oscuro.
BLANCO DE ZINC: Oxido de zinc. Presenta un tono frío, escasamente opaco. Amarillea ligeramente y seca despacio. Es muy recomendable. La variedad blanco de plomo, carbonato básico de plomo, es sumamente opaca, y seca con gran rapidez, pero es muy venenosa.
VERDE ESMERALDA; Oxido de cromo hidratado. Se conoce también como viridian. Es un color diáfano, muy estable y sumamente permanente. Debe estar siempre en la paleta de un pintor, pues es insustituible.
CARMÍN DE ALIZARINA: Laca antraquinona. Es una pintura artificial, muy superior al producto natural, la antigua laca de garanza. Puede sustituirse perfectamente por el carmín de garanza. Es muy estable y resistente a la luz.
AMARILLO DE CADMIO: Sulfuro de cadmio. Es de un color especialmente recomendable por sus cualidades de resistencia y permanencia. Existen tres tonos, pero le serán suficientes el amarillo de cadmio medio y el oscuro.
TIERRA DE SOMBRA NATURAL: Compuesta de manganeso y de hierro. Es bastante permanente, y seca muy bien. El tono tostado de este color es opaco, y acaba oscureciéndose con el paso del tiempo.
OCRE AMARILLO: Oxido férrico. Se conoce también como tierra natural. Es un color semiopaco y muy estable cuando se halla exento de impurezas. Muy preferido por los pintores de óleo.
AZUL ULTRAMAR: Antiguamente, se obtenía del lapislázuli, pero en la actualidad se trata de un compuesto a base de sílice, alúmina, azufre y sosa. Su cualidad más destacada es la permanencia.
ROJO INGLES: Oxido de hierro. Conocido también como rojo India y rojo Venecia, es un color muy opaco, seguro y permanente. Su gran ventaja es que seca con una gran
ROJO DE CADMIO: Seleniuro y sulfuro de cadmio. Es el mejor sustituto del bermellón. Es muy permanente e inalterable. Existen dos tonos, el claro y el oscuro.
AZUL COBALTO: Oxido de cobalto y alúmina. Seca con gran rapidez, es muy permanente, y ofrece una gran transparencia, por lo que es imprescindible en una paleta.
NEGRO MARFIL: Obtenido mediante calcinaciones sucesivas de huesos, es el más puro e intenso de todos los colores negros existentes. Tiene la ventaja de ser muy permanente y opaco.
VERDE VERONES: Combinación de arseniato y acetato de cobre. Es un color opaco. Dado que, por su composición, es sumamente venenoso, deberá poner el máximo cuidado en su manejo.
SIENA NATURAL: Ácido salicílico y óxido de hierro. Color ocre. Entre sus características destacamos los hechos de ser muy transparente, consume mucho aceite y oscurece de forma muy sensible.

Que son colores pigmentos

LOS COLORES PIGMENTO.
Un cuadro es una ilusión óptica, una ficción con la que el artista intenta representar, mediante “manchas de color” yuxtapuestas o fundidas, algo que se asemeja más o menos a la realidad. El mundo de la pintura cambió desde el momento en que Isaac Newton hizo pasar por un prisma cristalino triangular la luz blanca, y comprobó cómo se descomponía en siete colores que van del rojo al violeta. El descubrimiento de este espectro incitó a los artistas a reproducir cada uno de sus colores, en su máxima pureza, con sus pinturas. Y este deseo todavía sigue siendo utópico, porque el comportamiento de los colores que utiliza el pintor, por mucho que haya avanzado la Química en su obtención más pura cada vez, es muy diferente. Al fin y al cabo, estos son colores opacos, muertos, que se anulan unos a otros, de otra naturaleza que los colores luz, que son brillantes y luminosos.

Preparar lienzo para pintar

Los lienzos ya montados, y, por tanto, los bastidores, se comercializan en unas medidas universales. Para le ejecución de los primeros cuadros les recomendamos tamaños reducidos, que, como es lógico, son también los más económicos. Si prefiere adquirir madera y tela deforma independiente, deberá preparar el lienzo para, una vez montado, poder pintar. Cuando el tamaño del bastidor excede de un metro, lo frecuente es que se comercialice con cuñas en los ángulos, y con travesano.
Aunque puede comprarse el lienzo sin imprimación, y realizarla usted mismo antes de comenzar a trabajar, lo más cómodo es adquirir el lienzo ya preparado. Pero procure encontrar, entre los que se le ofrecen, aquél que mejor se adapte al tipo de pintura que vaya a llevar a cabo, puesto que unas imprimaciones son más absorbentes que otras, e impiden trabajar durante bastante tiempo con la pintura fresca.
1. Imprimación al temple sobre lienzo de grano fino: Es una preparación absorbente.
2. Preparación al temple con fondo de color: Facilita un tono de base a la pintura.
3. Imprimación al temple en lienzo de grano grueso: Difiere en la textura, pero no en la absorbencia.
4. Preparación al Alkil: La absorbencia del lienzo dependerá de la proporción de Alkil.
5. Imprimación al óleo sobre grano grueso: Es una preparación grasa y poco absorbente.
6. Imprimación al óleo sobre grano fino: Como la anterior, permite pintar al fresco.

Tipos de caballetes de pintor

Hay infinidad de tipos de caballetes de pintor en la actualidad, con características muy diversas, y muy variadas prestaciones. Pero la única característica verdaderamente importante para nosotros, es la de que mantengan el lienzo y su soporte siempre en posición vertical, con la posibilidad de inclinación regulable para evitar, cuando sea necesario, reflejos en el lienzo. Tradicionalmente los caballetes de pintor han sido de madera, aunque se están introduciendo variantes en aluminio, muy interesantes. No se cambia de caballete todos los días: procure poseer uno de buena calidad.
CABALLETE DE “T”.
CABALLETE DE TRINQUETE.
CABALLETE DE CAMPO.

Algunos materiales para pintar al oleo

MUESTRARIO DE MATERIALES.
La mayoría de los pintores de óleo utilizan como soporte un lienzo preparado, que suele ser de lino, algodón, hilo o arpillera. Aunque existen otros soportes (madera, metal, cartón o papel), el lienzo ha sido siempre el más empleado, y es el que reúne las condiciones más idóneas para recibir este tipo de pintura.
Además del lienzo como soporte básico, el pintor emplea espátulas, pinceles y colores. Deberemos saber elegir entre el gran surtido existente de ellos en el mercado, procurando encontrar los de mejor calidad, y los que mejor se adapten a nuestros deseos. Convendrá conocer también los formatos en que se comercializan los bastidores, así como los tipos de imprimaciones más frecuentes.
Destacamos entre los pinceles más adecuados, los siguientes: pinceles de abanico, de pelo de cerda, pinceles planos y redondos, de meloncillo,y las brochas de pelo de cerda. Más adelante estudiaremos con detenimiento las posibilidades de cada tipo, y el mejor modo de utilizarlos.
Existe una gran variedad de espátulas según la forma y las dimensiones, que conviene conocer. Sin embargo sólo deberán elegirse las que mejor se presten a las exigencias de nuestro trabajo. Son especialmente recomendables aquellas que, por tener el cuello quebrado, permiten una mayor movilidad de la mano.
Para las mezclas de colores al óleo existe una gran variedad de paletas, que se diferencian por la forma y por el material del que están hechas. Las hay ovaladas, cuadradas, rectangulares, de plástico, de aglomerado, e incluso de papel. Las más recomendables, y las más usadas por los pintores, son las de madera, destacando por su excelente calidad las de nogal, contrapesadas. En todo caso, es muy importante emplear al principio una paleta que no sea ni muy pequeña ni muy grande.

Materiales para pintar al oleo

Los elementos básicos para pintar.
Son escasos, realmente, los materiales que se necesitan para pintar al óleo: un caballete,  lienzo,  pinceles, paleta, pinturas, esencia de trementina, un trapo y una mesa. Basta con estos elementos para comenzar, aunque existan otros muchos que le facilitarán la tarea. Este amplio muestrario debe conocerlo el pintor, así como los procesos tradicionales de preparación e imprimación de lienzos que, con el tiempo, no sólo enriquecerán su preparación artística, sino que le abrirán los caminos hacia nuevas experiencias plásticas.
En este apartado haremos una mención especial de los colores de óleo. Existe una gran variedad en el mercado, muchos de ellos con tonos y calidades diversas. Sin embargo, el pintor debe simplificar esta abundancia, de modo que sólo estén en su paleta los necesarios, y los que no pueda obtener mediante la mezcla de otros. Además de los cinco colores principales que ya hemos reseñado al inicio de las prácticas, ahora le proponemos una relación completa de colores de calidad que, si lo desea, podrá poseer y manejar. A la hora de adquirir los tubos de pintura, habrá de tenerse en cuenta, principalmente, que sólo deben usarse colores cuyo pigmento sea puro y amasado con aceite de linaza o de adormideras, con la integración de un 2 por 100 de cera disuelta en esencia de trementina, sin otro tipo de aditivos.
Mucho ha evolucionado la industria relacionada con nuestro arte, y es abrumadora la diversidad de medios que pone a nuestro alcance. La calidad de los pigmentos es muy alta, así como sus variedades cromáticas. Ocurre igual con los pinceles, las paletas o los diseños de los caballetes.