Sugerencias para pintar

NUEVAS SUGERENCIAS:
Las prácticas que le venimos proponiendo se han marcado tres objetivos: primero, el dominio del color más general de un solo objeto; segundo, capacitarle para captar, con la mayor rapidez posible, no ya un color general, sino el de cada uno de los objetos de un modelo compuesto por varios oportunamente distribuidos: es el caso típico de los bodegones. El tercer objetivo es que pueda enfrentarse con la Naturaleza viva. Le ofrecemos ahora algunas sugerencias, compartiendo ya con usted las muchas satisfacciones que le proporcionará esta andadura.
Captar y representar, de manera rápida, los colores de los objetos que componen un sencillo bodegón, que usted mismo podrá configurar fácilmente, es una interesante tarea de aprendizaje.
Por ahora, el nivel de acabado en la ejecución del tema no debe preocuparnos. Lo importante es que realmente “imitemos” los colores del natural.
Una buena sensibilidad artística sabrá encontrar en las ciudades rincones con grandes posibilidades pictóricas. Por ahora, también puede ser válido cualquier resultado si conseguirnos los colores reales.
Con todo este bagaje de conocimientos, debe salir al aire libre, y dejarse envolver por la luz natural, por la luminosidad de los colores y de los contrastes cromáticos continuos de los paisajes.

Tecnicas para pintar

COMO SE COMPORTA EL COLOR.
El descubrimiento en la paleta del color general del modelo, es el paso previo a la realización de un cuadro, y del que dependerá en gran medida el éxito o el fracaso de nuestro trabajo. Por ello es conveniente que insistamos en la necesidad de un ejercicio constante, a partir de los modelos de nuestro entorno, para indagar y experimentar con sus colores. Le proponemos ahora un nuevo ejercicio para seguir comprobando el .comportamiento de los mismos, una vez introducidos ya en la dinámica de las mezclas de color. Nuestro modelo va a ser el pan, algo tan cotidiano, mediante el que pretendemos descubir los dos colores que nos ofrece: el de su parte superior, y el de la inferior.
Presallamos en esta ilustración el modelo completo y ampliado, en el que se notan perfectamente los dos colores que venimos buscando.En primer lugar trataremos de obtener el olor de la parte inferior. Si observamos bien, veremos que el dominante es el naranja. Comenzaremos, pues, con un poco de amarillo.
Para intentar obtener con la mayor exactitud el color anaranjado, añadimos al amarillo una cierta cantidad de carmín.
Amasamos bien la mezcla de amarillo y carmín hasta que se integren por completo, y empiece a aparecer el naranja.
Comparando la mezcla obtenida con el color del modelo, observamos que resulta demasiado cálida. Deberemos enfriarla con el blanco.
Añadida a la mezcla la oportuna cantidad de blanco, advertimos que aún queda demasiado naranja. Para neutralizarlo introducimos su color complementario: el azul.
Amasamos ¡a mezcla, hasta que el color resultante sea uniforme. Ahora sí habremos obtenido ya el color que ofrece el pan en su parte inferior.
Si calentamos la mezcla con la que venimos trabajando con cierta cantidad de carmín, podremos enfrentarnos al color que presenta nuestro modelo en la parte superior.
El proceso termina con la obtención de los dos colores que buscábamos. Ahora nos dedicaremos a la delicada taren de las matizaciones, que definirán la totalidad de las zonas.

Técnicas de Pintura y Diseño

EL PRIMER EJERCICIO.
Sabiendo ya cuáles son las etapas de ejecución de un cuadro, y conociendo bien los postulados de la teoría del color, vamos a comenzar el primer ejercicio, sobre un modelo sencillo, una tela, intentando aproximarnos lo más posible a su color general, mediante la oportuna mezcla de pinturas. Busquemos, en primer lugar, el modo más adecuado para conseguir el color-base del modelo, dejando para más adelante los distintos matices que presentan las zonas de los pliegues, o las partes más iluminadas.
Los colores que emplearemos son los siguientes: blanco (blanco de zinc o de titanio), amarillo (amarillo de cadmio medio), rojo-carmín (carmín de garanza), azul (azul cobalto), y verde (verde esmeralda). Así pues, con tres colores primarios, uno secundario, y el blanco podremos reproducir todos los colores del modelo, y en general, de la Naturaleza. El rojo intenso (rojo de cadmio) y el azul ultramar podremos incluirlos.
Le mostramos en esta ilustración la disposición del modelo, que como ya comentamos, presenta un color de la gama fría, el verde.
Observamos que el color general es el verde, y tomamos una cantidad oportuna de verde esmeralda.
Puesto que es un color, oscuro, y el modelo tiende hacia el gris, añadiremos un poco de blanco.
Procedemos a amasar el verde con el blanco: notaremos que el color se vuelve azulado.
Aún hay que rebajarlo, añadiendo naranja (carmín y amarillo). Comenzamos con el carmín.
Procedemos a añadir una pequeña cantidad de amarillo, y amasamos una vez más.
Si observamos bien el modelo, comprobaremos que el color verde tiende a violeta. Lo contrarrestaremos con amarillo.
Añadimos el amarillo, y amasamos bien. Nuestra mezcla se irá pareciendo al color del modelo.
Podemos comprobar que todo este proceso de mezcla de colores nos ha proporcionado el color “local” en nuestra paleta.

Aprendiendo a pintar en oleo

MANCHADO GENERAL DEL LIENZO.
La pintura directa requiere cierta rapidez. Lleve a cabo las manchas generales básicas de las grandes masas (el fondo, la jarra, etc.).
AJUSTE DEL COLOR.
A partir de este momento comienza una tarea lenta. Sobre cada una de las manchas básicas, trate de represen tallos colores que observa en el natural.
EL ACABADO DEL CUADRO.
Una obra se puede considerar terminada cuando la realización, y la preparación técnica, consigan plasmar la imagen que del modelo se haya formado el pintor. El grado de realismo, de semejanza, deberá marcarlo usted mismo. De todas formas, el cuadro deberá ofrecer, en todas sus zonas, el mismo nivel de acabado.

Paleta para pintar

LA PALETA.
Es un útil básico. Procure que la suya sea la más adecuada en peso y superficie. Si se acostumbra a ella, le será difícil pasar a otro modelo. Sitúe los colores limpios en la parte superior, y emplee el resto de la paleta para las mezclas.

Aprendiendo a pintar

DISPOSICIÓN ANTE EL LIENZO.
La distancia entre el caballete y el modelo es fundamental: de ella dependerán muchos detalles, que desaparecerían de su vista si no fuera la adecuada. Busque también la separación que le sea más cómoda, entre usted y el lienzo.

Como aprender a pintar cuadros

APRENDAMOS A PINTAR.
Antes de comenzar nuestras prácticas a partir de objetos que nos son familiares, vamos a conocer las fases en las que actualmente se divide el trabajo del pintor desde el inicio al final de una obra de arte. Como es lógico, usted puede, e incluso diríamos que debe, alterar libremente este orden, que ahora le proponemos con un fin exclusivamente didáctico clarificador. Pero sea cual fuere el camino que personalmente elija más tarde, no debe olvidar que el trabajo de cualquier artista tiene que ajustarse a unas normas, a un método, a unos conocimientos técnicos derivados de la naturaleza de la obra que se propone, de la finalidad que orientará y condicionará todo el proceso: pintar, lo más perfectamente posible, un cuadro al óleo.
ELECCIÓN Y COMPOSICIÓN DEL MODELO: El primer paso a dar será la atenta elección del modelo, su adecuada situación con respecto a la luz, y la oportuna distribución de los elementos. Emplee en esta fase el tiempo necesario, analizando las dificultades, antes de verse obligado a penosas rectificaciones posteriores.

Creación de un cuadro al óleo

Pasemos a examinar el proceso de creación de un cuadro al óleo, desde el momento en que el pintor ha determinado su modelo y se sitúa frente al lienzo en blanco, hasta el momento final en el que la obra se manifiesta como una interpretación personal y directa de la realidad. Vamos a proponerle una serie de ejercicios mediante los que se familiarizará con los colores del óleo, con sus comportamientos y sus posibles combinaciones. Partiendo de objetos a nuestro alcance, no dudaremos en enfrentarnos más tarde a todo tipo de modelos, intentando plasmar tanto sus formas como su colorido natural. Que los colores que nos rodean son muy diferentes a los que el pintor emplea, lo sabemos ya. El comportamiento de unos y otros no es ni remotamente semejante, ni tampoco lo son sus mezclas. También conocemos que, con sólo tres colores básicos, puede el artista captar la realidad en su lienzo, esa magia resultante del encuentro de la paleta con la inteligencia y la sensibilidad del pintor. Sin embargo, éste sería incapaz de representar lo que ve, si no supiera descomponer la gama de colores que se dan en los objetos. Esta es una tarea que debe acometerse con vocación y sin prisas, tal vez ardua para algunos, pero que compensa a la larga los esfuerzos que pudiera suponer. Es, además, el primer peldaño que el aficionado debe subir, para ir viendo matices al parecer invisibles: cómo un color varía según la situación, cómo algo que a la primera impresión nos parece verde por entero, no lo es, etc..
Dispongámonos a experimentar con los colores, porque de esta práctica dependerá, en buena medida, la solidez de nuestra preparación: el pintor debe saber mirar su modelo, distinguir con pleno dominio técnico su colorido, y no dejar nunca de experimentar en esta dirección.

El color y la luz

EL COLOR Y SUS EFECTOS DE LUZ.
En la parte superior hemos pintado dos rectángulos grises idénticos. En el primer caso, el color gris, que está rodeado de un color violáceo, tiende a tomar el color complementario del violeta. En el segundo caso, al estar rodeado del naranja, tiende a adquirir el color azulado, complementario del naranja.
En la parte inferior hemos realizado la misma experiencia con el color rojo. En la zona de la izquierda lo hemos rodeado de naranja: este color influye sobre el rojo del rectángulo, haciéndolo rosado. En la zona de la derecha, el rojo aumenta, se satura, ya que el color que lo rodea es el azul, su complementario.
Sorolla, impresionista universal, consiguió aproximar, como pocos, sus lienzos a la luminosidad natural. Fue uno de los grandes conocedores de los efectos que poseen los colores.

Aproximación al color

APROXIMACIÓN AL COLOR.
Partiendo de la teoría de los colores complementarios, le proponemos ahora la obtención de un color que aparece en la ilustración, el ocre, y siguiendo unos determinados pasos. La práctica de la teoría del color debe ser ejercida de una manera constante, a fin de que nuestro aprendizaje sea verdaderamente útil a la hora de enfrentarnos con una pintura al óleo. Conseguir en nuestros lienzos coloridos lo más cercanos posible a los del natural, con los pigmentos de que disponemos, es un reto apasionante, que puede superarse con tenacidad.
1. Partimos del amarillo, color primario, que deberemos ir oscureciendo para aproximarnos al ocre.
2. Para oscurecerlo empleamos negro (verde y carmín). Observaremos que todavía resulta amarillento.
3. Con el fin de reducir la intensidad del amarillo, añadimos violeta (azul y carmín), que es el color complementario.
4. Como la mezcla queda aún un poco rojiza, añadimos una pequeña cantidad de verde (su complementario).
La “verdad” sobre los colores la descubrirá por sisólo con la practica continuada, y en el “banco de pruebas” que es siempre la paleta de un pintor: en ella deberá experimentar, desde estos conocimientos básicos que le ofrecemos, hasta ir obteniendo las variaciones cromáticas que, en cada caso, mejor convengan a sus propósitos.