Archivo de la categoría ‘Tipos de arte’

Pinturas de paisajes naturales

JAN VAN GOYEN.
La pintura de paisaje es una de las grandes aportaciones del arte holandés y Jan Van Goyen (1596-1656) fue uno de sus más característicos representantes. Su maestría consiguió popularizar este género entre la burguesía holandesa hasta alcanzar la misma dignidad que el retrato o la pintura de historia. Coincidiendo con el cuatrocientos aniversario de su nacimiento, la galería Richard Green, de Londres, nos ofrece una selección de obras de todos los momentos de su trayectoria. De su primera época, muy influida por Isaías Van de Velde, se nos ofrecen dos hermosos paisajes, uno de 1624 y otro de 1630, Paisaje de invierno con patinadores. Su período medio está representado por varias pinturas circulares con escenas veraniegas -en la fotografía, una de ellas, fechada en 1631- y de su momento final, a partir de 1640, el más viajero de Van Goyen, se muestran varias vistas de ciudades.

Lienzos decorativos

MANUEL ÁNGELES ORTIZ.
Una importante selección de lienzos, obra sobre papel y esculturas, desde 1922 hasta sus últimos años, ofrecerán un recorrido por la obra de Manuel Ángeles Ortiz(Jaén, 1895-París, 1984). Característico representante de la generación de vanguardia anterior a la guerra, fue amigo de Lorca en Granada, donde residió en su adolescencia, y de Picasso en sus años parisinos, y aparece como actor en L ‘Age d’Or de Luis Buñuel. En París recibió la influencia del cubismo que mantendrá siempre una gran presencia en su obra, si bien mezclada con otras tendencias como el surrealismo o la abstracción. En los años 50 y 60, su pintura, casi toda en papel, se decanta por una abstracción de un fuerte contenido poético. La actual exposición ofrece trabajos de este momento.

Picasso mujer llorando

PICASSO Y LA MUJER.
Las mujeres tuvieron una importancia fundamental en la vida de Pablo Picasso. Fernande Olivier vivió con él los duros años de la bohemia parisina; la dulce Eva, Majolie, el pleno cubismo; la bailarina Olga Koklova, los años 20; y la atleta
Marie Thérése Walter y la fo-tógrafa Dora Maar lo compartieron en los treinta. Todavía aparecerían en su vida y en su pintura, Fran^ois Gilot, la indómita burguesita francesa, y la sumisamente rendida Jacqueline Roque, que le acompañó hasta su muerte. En todos los momentos de su obra, vemos aparecer los rostros de las diferentes mujeres que fueron surgiendo en su camino y que, sin duda, jugaron un papel primordial como impulso de su apasionado temperamento, de tal modo que su multiforme trayectoria artística y su no menos variada biografía amorosa aparecen íntima e indisolublemente ligadas. Esta exposición nos invita a comprobarlo a través de más de veinte obras de diferentes momentos de su vida.

Arte de vanguardia

Creación al poder.
Uno de los sueños de la vanguardia, acercar el arte a la vida cotidiana, fue hecho realidad por la firma Metz & Co. El IVAM dedica una exposición a esta empresa, una de las más imaginativas de todo el siglo XX.
E1 productor en exclusiva de  la famosa silla de Gerrit k Rietveld, uno de los objetos más emblemáticos de toda la vanguardia, fue un judío holandés llamado Josep de Leeuw, fundador de la empresa Metz & Co., que a partir de los años 20 llevaría a cabo uno de los proyectos más ambiciosos y, sin embargo, menos conocidos, de lodo el siglo XX en el ámbito de las artes decorativas. Representante en exclusiva para los Países Bajos de la firma inglesa Liberty desde 1902, Metz, los «Grandes Almacenes de la Vanguardia», con sede en Amsierdam y en La Haya, comenzaría a partir de 1918, el mismo año de la aparición del manifiesto de De Stijl, a producir sus propios diseños. Personaje extremadamente sensible, tal como aparece reflejado en los diarios de Sonia Delaunay, De Leeuw se hizo eco de las aspiraciones de la vanguardia por transportar a la vida cotidiana sus presupuestos estéticos e incluso morales, y no dudó en intentar hacerlos realidad, encargando diseños para todo tipo de objetos a algunos de los artistas más importantes no sólo de su país, sino también extranjeros. Gerrit Rietveld, Marcel Breuer, Alvar Aalto, Georges Vantongeloo, Sonia Delaunay, Marie Laurencin o Willem Pcnaal fueron sólo algunos de sus geniales colaboradores. Especialmente intensa y fecunda fue la relación con Sonia Delaunay. Metz supuso para la gran artista franco-rusa la posibilidad de materializar muchos de los principios estéticos que estaban en el fondo de su característica concepción del arte como algo íntimamente ligado con la vida. Desde su primer contacto, a comienzos de los años 30, surgió entre Josep de Leeuw y Sonia una gran amistad, que sólo se interrumpiría con la trágica muerte del gran empresario en un campo de concentración durante la guerra. Acabada ésta, su hijo Hcndrik se hizo cargo de la firma Metz, y Delaunay siguió colaborando con ella hasta los años 60. Los hermosos diseños, producto de esta feliz relación, fueron objeto de una interesante exposición en la Gaixa de Granollers durante la primavera del año pasado. La exposición que presenta el fVAM hasta el 23 de junio mostrará una panorámica completa de la gran labor llevada por Metz en el campo del diseño durante más de cinco décadas. Además de la silla de Rietveld, se mostrarán dos sillas del diseñador de la Bauhaus Erich Dieckmann; piezas de Willem Penaat, uno de los nombres claves de Arts and Crafis; estampados de Sonia Delaunay, Marie Laurencin, Vantongeloo y Vilmos Huszár, y proyectos para muebles de Alvar Aalto, entre muchas otras sorpresas.