COLORES COMERCIALES.
Aunque es probable que nunca se obtengan los colores ideales, los colores-luz, los que se ofrecen hoy día en el comercio cuentan con garantías suficientes como para usarlos con la seguridad de que su comportamiento será el adecuado. A partir del siglo XVIII floreció en Europa y en América una industria que poco a poco fue acaparando la producción de materiales de pintura en general, y del óleo en particular. En este campo, guíese por la calidad siempre, aunque le resulte más caro: a la larga esa calidad le será más rentable. Todavía se da el artista que sigue amasando sus propios pigmentos, y obteniendo sus propias pinturas al óleo. Usted puede, lógicamente, tomar por ese camino, pero le será más cómodo tal vez el camino del comercio habitual. No se pierda en él, sin embargo. ¿Qué colores son mejores? ¿Cuáles secan antes y cuáles oscurecen después? ¿Hay pinturas que pueden resultar tóxicas? Vamos a intentar darle una respuesta, a través de las muestras que comentamos a continuación.
AMARILLO DE ÑAPÓLES: Antimoniato de plomo. Es muy espeso y ofrece gran opacidad. Seca bien, y es muy estable. Puesto que es difícil encontrarlo puro, puede sustituirse por cadmio y blanco de plomo. Existen tres tonos: claro, medio y oscuro.
BLANCO DE ZINC: Oxido de zinc. Presenta un tono frío, escasamente opaco. Amarillea ligeramente y seca despacio. Es muy recomendable. La variedad blanco de plomo, carbonato básico de plomo, es sumamente opaca, y seca con gran rapidez, pero es muy venenosa.
VERDE ESMERALDA; Oxido de cromo hidratado. Se conoce también como viridian. Es un color diáfano, muy estable y sumamente permanente. Debe estar siempre en la paleta de un pintor, pues es insustituible.
CARMÍN DE ALIZARINA: Laca antraquinona. Es una pintura artificial, muy superior al producto natural, la antigua laca de garanza. Puede sustituirse perfectamente por el carmín de garanza. Es muy estable y resistente a la luz.
AMARILLO DE CADMIO: Sulfuro de cadmio. Es de un color especialmente recomendable por sus cualidades de resistencia y permanencia. Existen tres tonos, pero le serán suficientes el amarillo de cadmio medio y el oscuro.
TIERRA DE SOMBRA NATURAL: Compuesta de manganeso y de hierro. Es bastante permanente, y seca muy bien. El tono tostado de este color es opaco, y acaba oscureciéndose con el paso del tiempo.
OCRE AMARILLO: Oxido férrico. Se conoce también como tierra natural. Es un color semiopaco y muy estable cuando se halla exento de impurezas. Muy preferido por los pintores de óleo.
AZUL ULTRAMAR: Antiguamente, se obtenía del lapislázuli, pero en la actualidad se trata de un compuesto a base de sílice, alúmina, azufre y sosa. Su cualidad más destacada es la permanencia.
ROJO INGLES: Oxido de hierro. Conocido también como rojo India y rojo Venecia, es un color muy opaco, seguro y permanente. Su gran ventaja es que seca con una gran
ROJO DE CADMIO: Seleniuro y sulfuro de cadmio. Es el mejor sustituto del bermellón. Es muy permanente e inalterable. Existen dos tonos, el claro y el oscuro.
AZUL COBALTO: Oxido de cobalto y alúmina. Seca con gran rapidez, es muy permanente, y ofrece una gran transparencia, por lo que es imprescindible en una paleta.
NEGRO MARFIL: Obtenido mediante calcinaciones sucesivas de huesos, es el más puro e intenso de todos los colores negros existentes. Tiene la ventaja de ser muy permanente y opaco.
VERDE VERONES: Combinación de arseniato y acetato de cobre. Es un color opaco. Dado que, por su composición, es sumamente venenoso, deberá poner el máximo cuidado en su manejo.
SIENA NATURAL: Ácido salicílico y óxido de hierro. Color ocre. Entre sus características destacamos los hechos de ser muy transparente, consume mucho aceite y oscurece de forma muy sensible.
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